¿Qué Significa ATM y TTM?

ATM es una abreviación de "Articulación Témporomandibular" (la articulación de la mandíbula). Situadas justo frente a las orejas, cada persona tiene dos ATMs que unen y articulan la mandíbula al cráneo. La ATM tiene dos movimientos básicos: una acción de rotación o de bisagra que se produce al abrir la boca y una acción de deslizamiento que permite abrir más ampliamente. La coordinación de estas dos acciones le permite realizar muchas funciones con la boca y los dientes, tales como masticar, bostezar, gritar, silbar, hablar y cantar. Para proteger la articulación y permitir que los movimientos de la mandíbula sean suaves, existe un disco que se ubica entre la cabeza mandíbula (cóndilo) y el hueso del cráneo (hueso temporal). El disco impide que los huesos de la articulación de la mandíbula y el cráneo se rocen entre sí, y proporciona un amortiguador para las fuerzas creadas durante la masticación.

La abreviación TTM corresponde a Trastornos Témporomandibulares, un grupo numeroso de patologías funcionales que afectan tanto a las ATMs como a los músculos que mueven la mandíbula. La mayoría de los médicos y dentistas utilizan la expresión Disfunción Témporomandibular, que es término antigüo que alude a la existencia de una patología única que explicaba los dolores, ruidos y trabamiento de la mandíbula. Hoy sabemos que existen al menos 30 patologías distintas y que en general se agrupan con la denominación Trastornos Témporomandibulares (TTM).

La Función Mandibular Normal

En el funcionamiento normal y saludable la ATM, el disco se encuentra en la parte superior y anterior del cóndilo mandibular. Cuando la boca se abre y se cierra, o la mandíbula se mueve hacia adelante o de lado a lado, el disco se mantiene en contacto con el cóndilo en todo momento y proporciona un movimiento suave, libre de dolor y con ausencia de ruidos parecidos a un click, pop, crack o arenilla. Lo anterior se pierde cuando el disco articular pierde su posición y forma.

Desplazamiento Discal

Como fue dicho anteriormente, el disco articular puede desplazarse debido a distintas causas, entre ellas golpes o traumas sobre la mandíbula. Cuando la boca se abre o se mueve de lado a lado, el cóndilo aprieta el disco, arrugándolo hasta que por la fuerza del movimiento logra sobrepasarlo y se produce el ruido característico (click, pop o crack). Esto puede ocurrir cada vez que se abre la boca o sólo en algunas ocasiones. Puede ser escuchado sólo por la propia persona o ser lo suficientemente fuerte como para ser escuchado por otros sentados a la mesa de comedor, especialmente en las mañanas.

Luxación Discal sin reducción

Existen ocasiones en que una persona puede sentirse incapaz de abrir la boca o mover su mandíbula para lado o lado. Cuando esto ocurre, lo más probable es que se deba a que el desplazamiento discal se ha agravado, pasando a una Luxación del disco articular. Es muy frecuente en estos casos, que los pacientes digan que su mandíbula "ha hecho click toda la vida y de pronto se detuvo el ruido", o "Me desperté esta mañana y mi mandíbula estaba trancada, como cerrado con una llave". Cuando esto ocurre, el disco ya no es capaz reacomodarse en el cóndilo durante los movimientos mandibulares normales, quedando atrapado por delante del cóndilo, restringiendo el movimiento de la mandíbula y la apertura de la boca. A menudo, esta condición se acompaña con mucho dolor, siendo necesario un tratamiento de urgencia para, cuando es posible, reposicionar correctamente el disco y estabilizar la mandíbula, previniendo de esta forma el desarrollo de un problema crónico a largo plazo.

¿POR QUÉ DEBERÍA ARREGLARLO?

A menudo, el profesional de la salud y la persona puede incluso no darse cuenta de que un TTM está presente y está contribuyendo a la o es la causa de los problemas de salud existentes y los síntomas. Esto hace que el tratamiento sea muy frustrante tanto para el paciente y el profesional.

En estos casos los síntomas no se resuelven por completo, vuelven y por lo se les dice que deben "aprender a vivir con ella". En muchos otros casos a largo plazo se prescriben medicamentos para enmascarar o reducir los síntomas ya que la causa de la condición no se puede encontrar o aislar.

En la mayoría de estos casos, sin tratamiento de los muchos síntomas la ATM no puede ser estabilizada y se deja cicatrizar. Y viceversa, sin tratar los otros síntomas, a menudo no pueden aliviar el TTM.